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viernes, 29 de enero de 2010

Microrrelatos de Ariadna Blasco (2º de bachillerato)


Manía

Subida a sus andamios femeninos, corrió calle arriba alborotada. Perdiendo toda galantería abrió con brusquedad la puerta de la casa, cogió el sombrero del perchero, se lo colocó en la cabeza y con un suspiro de alivio, volvió a poder vivir tranquila.


Claudia

Lleva tres horas ante el trasto, mirando la pantalla y no hace nada, divaga de una página a otra y espera, pero no como esperaría una persona cuerda, sino con una angustia en la boca del estómago que no sabe si es de inquietud o parte de los efectos del alcohol que entró en su cuerpo de más la noche pasada.
Tiene lagunas, pero en este momento es lo que menos le importa.
Chasquea la lengua. Huele raro, huele a alguien que no es ella, pero está segura de que le huele el pelo y eso le pone nerviosa; sin embargo no es capaz de levantarse y buscar alguna distracción.

Claudia seguirá esperando, Claudia espera, bebe zumo, se queja de su migraña y arruga la nariz cada vez que inspira. No lleva calcetines y se le enfrían los pies, tiene hambre, pero a la vez no.
No morirá, solo estará dos horas más ante el trasto.


Jugándomela

He de reconocer que me he enamorado de tu voz, como una niña jugando a la gallinita ciega: que busca y busca pero no te encuentra.


Oculta

Ella lo mira de reojo como quien no quiere la cosa, sonríe amargamente y finge, porque fingir es su sino, porque dar golpecitos con el boli es lo único capaz de hacer en ese momento, porque si lo mira un poco más, estallará en mil trocitos y veinte personas la verán llorar como a una descosida. Cinco la consolarán y él no estará entre ellos.

miércoles, 27 de enero de 2010


FANFIC



"Fanfic" es una de esas palabras que aparecen en internet para bautizar nuevas tendencias, modas, filias y fobias. Se trata de un acrónimo de "fan" y "fiction" con el que se refiere a un tipo de actividad literaria muy concreta: la creación de textos a partir de otros de los que se toman los personajes y las circunstancias contextuales. En realidad no es algo original, ya que es el mismo procedimiento que ha llevado a cristalizar en un género novelesco la admiración que algunos autores sintieron por una determinada obra. Pensad, por ejemplo, lo que ocurrió con el "Lazarillo" y con todas las que vinieron después. Otros ejemplos: la novela de caballerías, la novela pastoril, la Biblia -seguramente la mayor fuente de "fanfics" de la historia-, la Odisea... Sin embargo hay un matiz muy importante en el fenómeno "fanfic" y es su carácter fragmentario. La mayor parte de los fanfics amplian episodios de novelas, asumiendo por entero el mundo narrativo creado por el autor de la novela original. A veces la fidelidad es tanta, que lo que interesa es llenar el hueco dejado por una elipsis. Aquí, curiosamente, el escritor de fanfics está desempeñando el mismo papel que Alejandro Dumas padre concedía a los "negros" que le trabajaban sus novelones. Pero sin cobrar, porque la veneración hacia el modelo compensa y, al mismo tiempo, justifica ese ejercicio literario. De ahí que las novelas que más fanfics generen sean novelas de culto: las de Harry Potter y las de la saga de "Crepúsculo". No es una casualidad que sean obras destinadas a un público juvenil. Vuelvo a los referentes históricos del fenómeno: durante la Edad Media corría de mano en mano bajo los pupitres de las aulas una novelita de un enamorado no correspondido quien, gracias a las artes de una alcahueta, engaña y abusa de una joven. ¿Os suena? Pues claro: ahí está el germen de "La Celestina". Los alumnos del siglo XV se pasaban esa historieta, escrita en latín, y competían entre ellos por ver quién recreaba su intriga con mayor ingenio y procacidad. El título del original era "Pamphilus de amore". Fue famosísimo, aunque hoy ya sólo nos acordemos de él los profesores y gente rara. Lo bueno del caso es que Fernando de Rojas estaba en sus primeros años de universitario cuando escribió su Tragicomedia; es decir que tenía poco más o menos la misma edad que tiene la mayoría de autores de "fanfic" hoy. Es más, como ya sabréis por las clases de literatura, aquél dice que no es el autor del primer acto, que se lo encontró, lo leyó, le gustó y lo continuó. Puro "fanfic, vaya. Yo, particularmente, no me lo creo; me parece más bien una excusa para quitarse la responsabilidad de su obra por si las moscas -es decir, por si la Inquisición-, pero tranquilos que no me enrollo. A lo que íbamos. He leído los "fanfics" que han escrito mis alumnos a partir de los textos que les propuse, y muchos son estupendos y revelan mucho talento (otros, al contrario, rebelan con "b" el talento de cualquiera). Por supuesto no se trata de descubrir aquí a modernos Fernandos de Rojas, lo interesante es aprovechar esa tendencia creativa y fomentarla para combatir esa otra tendencia que ha convertido la escritura en algo residual. Ahora bien, en esta conversión del "fanfic" en actividad didáctica se corre el riesgo de perder una de sus características primeras: la admiración como punto de partida. El reto para los profesores será entonces convertirla en punto de llegada. En próximas entradas, si me autorizan los alumnos, publicaré aquí algunos de sus "fanfics" y seguiré hablando del tema. Ahora suena el timbre y hay que irse a clase.

Ricardo Signes

martes, 26 de enero de 2010

Microrrelatos

Aquí tenéis algunos ejemplos de microrrelatos, muchos de ellos extraídos del libro "Ciempiés. Los microrrelatos de Quimera", de la editorial Montesinos. Esperamos que os guste y que os anime a participar en el concurso.

ERRATAS

El corrector sentía que, dentro de la máquina, un duende malicioso se complacía en introducir errata tras errata. Donde debía decir "merecedora" aparecía mecedora; para "entretuve" le metía por las narices entre tubos; si se hablaba de Descartes, la sustitución por Ricarte parecía obligatoria. Él a veces pescaba la errata, y muchas veces no. Una tarde en que la lluvia de erratas parecía tan incontenible como una precipitación de meteoritos, en su desesperación metió la mano donde no debía y murió electrocutado. El periódico publicó al dia siguiente una encomiosa nota necrológica, en la que se hablaba de su contradicción al trabajo y se lamentaba su imprevista definición.

David Lagmanovich



CADA COSA EN SU LUGAR


Hay dramas más aterradores que otros. El de Juan, por ejemplo, que por culpa de su pésima memoria cada tanto optaba por guardar silencio y después se veía en la obligación de hablar y hablar y hablar hasta agotarse porque el silencio no podía recordar dónde lo había metido.

Luisa Valenzuela




EL ESPEJO CHINO


Un campesino chino se fue a la ciudad para vender la cosecha de arroz y su mujer le pidió que no se olvidase de traerle un peine.

Después de vender su arroz en la ciudad, el campesino se reunió con unos compañeros, y bebieron y lo celebraron largamente. Después, un poco confuso, en el momento de regresar, se acordó de que su mujer le había pedido algo, pero ¿qué era? No lo podía recordar. Entonces compró en una tienda para mujeres lo primero que le llamó la atención: un espejo. Y regresó al pueblo.

Entregó el regalo a su mujer y se marchó a trabajar sus campos. La mujer se miró en el espejo y comenzó a llorar desconsoladamente. La madre le preguntó la razón de aquellas lágrimas.

La mujer le dio el espejo y le dijo:

-Mi marido ha traído a otra mujer, joven y hermosa.

La madre cogió el espejo, lo miró y le dijo a su hija:

-No tienes de qué preocuparte, es una vieja.


Anónimo




EL HOMBRE INVISIBLE

Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello.


Gabriel Jiménez Emán



GÉNESIS ,3

Aquella mañana empezamos a ver las cosas más claras: la complejidad del universo, la evolución de los seres vivos, que sobre un punto de apoyo se podría levantar el mundo, que era la tierra la que giraba alrededor del sol y no al contrario y, sobre todo, intuimos que la existencia es un misterio indescifrable. No habían pasado ni dos horas cuando llegó el guardia con la carta de desahucio: el casero había conseguido echarnos a la calle. Nos vinimos a este lugar tan frío, tuvimos hijos. Del resto saben ustedes mucho más que nosotros. El caso es que aquella mañana, en el desayuno, habíamos compartido una manzana.

José María Merino



REMEMORACIÓN FINAL

Supo de inmediato que el paracaídas no se le abriría. Estaba a tanta altura que todavía tardaría varios minutos en estrellarse contra el suelo. Era tan joven que tenía muy poco que rememorar de su vida pasada mientras que se dolía por la pérdida de aquella otra que ya no iba a conocer. En su mente se produjo entonces una súbita aceleración. No tenía novia, pero conoció a una chica en la piscina y se casó con ella. Tuvieron dos hijos. El mayor se hizo militar como él. El menor, cosa sorprendente, guionista de televisión. Y no le iba mal. Sus nietos, sólo dos, se llamaron Daniel y Adela, nombres que no tenían tradición en la familia. Sólo sentía la pena de no poder asistir a la boda de su nieta, aunque los viejos se acostumbran pronto a la muerte, como si fuera un animal de compañía . Y él, cuando su cuerpo se rompió contra el suelo, ya había alcanzado los ochenta y tres años de vida.


Juan Pedro Aparicio



YO SIEMPRE CONMIGO

Me abandoné a la placidez del sueño y, cuando regresé a la vigilia, me vi empapado y temblando de miedo. Me perdí detrás de una mujer y, cuando me di cuenta, estaba desnudo y sin un centavo. Me dejé flotar en el vaivén de las olas y, cuando volví en mí, me hacían respiración artificial.
Definitivamente, no puedo dejarme solo.


Raúl Brasca



ESTE LARGO ENSAYO GENERAL

El texto es tan malo. Viéndolo representado descubro errores y sé que podría mejorarlo. Pero la función ha terminado. Nunca hay tiempo para ensayar en esta vida.

Ana María Shua



SU VIUDA Y SU VOZ

De las cañerías provenía un ruido fuerte y triste al que ella suponía la voz de su marido muerto. Todas las cañerías hacen ruido, argumentaban sus amigos. En todas las cañerías se manifiesta su espíritu, decía ella. Todas las cañerías hacían ruido cuando él estaba entre nosotros, argumentaban sus amigos. Pero solamente ahora me hablan de amor, decía ella.

Ana María Shua



El día de mi cumpleaños, mi sobrina me regaló un bonsái y un libro de instrucciones para cuidarlo. Coloqué el bonsái en la galería, con los demás tiestos, y conseguí que floreciese. En otoño aparecieron entre la tierra unos diminutos insectos blancos, pero no parecían perjudicar al bonsái. En primavera, una mañana, a la hora de regar, me pareció vislumbrar algo que revoloteaba entre las hojitas. Con paciencia y una lupa, acabé descubriendo que se trataba de un pájaro minúsculo. En poco tiempo el bonsái se llenó de pájaros, que se alimentaban de los insectos. A finales de verano, escondida entre las raíces del bonsái, encontré una mujercita desnuda. Espiándola con sigilo, supe que comía los huevos de los nidos. Ahora vivo con ella, y hemos ideado el modo de cazar a los pájaros. Al parecer, nadie en casa sabe dónde estoy. Mi sobrina, muy triste por mi ausencia, cuida mis plantas como un homenaje al desaparecido. En uno de los tiestos, a lo lejos, hoy me ha parecido ver la figura de un mamut.

José María Merino

martes, 12 de enero de 2010

I concurso de microrrelatos

1. Se establecen tres categorías:
a) alumnos de 1º y 2º de ESO
b) alumnos de 3º y 4º de ESO
c) alumnos de Bachillerato
2. La máxima es de 20 líneas en tipo de letra "times new roman", tamaño punto 12 e interlineado 1'5, con márgenes de 2'5.
3. El tema de los microrrelatos es libre.
4. El plazo de entrega finaliza el 5 de febrero de 2010.
5. El jurado estará compuesto por todos los profesores del Departamento de Lengua y Literatura.
6. Los mejores microrrelatos se publicarán en la revista del instituto y serán premiados con lotes de libros y material escolar.